La revista de información social y religiosa Alandar ha otorgado el Premio Alandar 2022 al Proyecto Repara de la archidiócesis de Madrid. Lo hace en reconocimiento a la «labor de acompañamiento a las víctimas de abusos sexuales en la Iglesia católica y su contribución a la búsqueda de la verdad, justicia y reparación para dichas víctimas».

Desde Alandar valoran que, no sin dificultades, Repara «se ha convertido en un modelo de atención y acompañamiento integral a las víctimas de abusos sexuales, principalmente, aunque no solo, dentro de la Iglesia católica». Y subrayan que, además de esta ayuda única entre las diócesis españolas, «ha desarrollado una notable actividad en el campo de la prevención y la sensibilización».

En este sentido, inciden en que «sus materiales educativos y de campaña han contribuido a desmontar numerosas falsas percepciones sobre los abusos sexuales en el ámbito religioso y argumentos tendentes a relativizar el alcance del problema, llegando a veces a contradecir con valentía declaraciones de algunos responsables de la jerarquía eclesiástica española, demostrando que otra manera de abordar la cuestión es posible dentro de la Iglesia».

Campaña en favor de las personas esenciales

Junto a Repara ha sido también reconocida la campaña Esenciales que, con el lema 500 mil firmas para 500 personas esenciales, promueve una iniciativa legislativa popular para la regularización extraordinaria de personas migrantes en España. Aglutina los esfuerzos de más de 12.000 personas y más de 800 organizaciones sociales, entre ellas, los departamentos de Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal y la archidiócesis de Madrid, así como Cáritas y CONFER (Conferencia Española de Religiosos).

La revista, que entregará los premios el jueves 17 de noviembre, a las 19:00 horas en el colegio mayor Chaminade, también ha aprovechado la ocasión para nombrar socio de honor al religioso marianista Martín Valmaseda, figura clave en los inicios de la publicación.

Infomadrid

El Proyecto Repara ha puesto pone en marcha una nueva edición del curso de formación online sobre atención y prevención de abusos, que se impartirá a través de la Escuela Diocesana de Evangelizadores y que, de acuerdo con sus impulsores, «ofrece herramientas para dar una primera respuesta adecuada a las personas que han sufrido abusos y para crear relaciones que eviten la existencia de nuevas formas de abuso en las instituciones».

El curso, para el que no se necesitan conocimientos previos, está orientado a agentes de pastoral y demás miembros con responsabilidades de las parroquias; profesores y tutores de colegios, especialmente los allegados a la Iglesia católica; personal de asociaciones y otros movimientos diocesanos; miembros de órdenes religiosas, y cualquier persona o colectivo que comprenda la necesidad de ahondar en este tema.

La formación comenzará el 4 de octubre y tiene una duración de 45 horas a lo largo de dos meses. Finalizará con una sesión presencial el 26 de noviembre y la realización de un proyecto final hasta el 15 de diciembre. Tiene un coste de 60 euros. Las inscripciones deben realizarse a través del correo inforepara@archimadrid.es antes del 18 de septiembre. La posterior matrícula se formalizará entre el 18 y el 28 de septiembre.

En su renovada web, el Proyecto Repara incluye un vídeo de falsas creencias sobre los abusos, que sigue la estela del publicado el pasado mes de febrero en el que subrayaba que «la denuncia ayuda» a la Iglesia, que «un solo de caso de abusos ya son demasiados» o que «el dolor de las víctimas no prescribe».

Fruto de su trabajo diario, el proyecto de atención a víctimas y prevención de abusos de la archidiócesis de Madrid saca otro más general centrado en diferentes prejuicios sobre quienes cometen los abusos y quienes los sufren.

En relación a los victimarios, Repara reconoce que, aunque «la mayoría de las veces son hombres», no es algo exclusivo de ellos, y que los abusos son cometidos tanto por personas heterosexuales como homosexuales. «En el abuso sexual hay una relación de dominación y una dimensión afectiva que no dependen de la orientación sexual. No hay una correlación directa entre el abuso sexual de menores y la homosexualidad», asevera.

Además, detalla que quienes abusan «no necesariamente sufren patologías mentales» y que incluso son personas «encantadoras» que «se ganan la confianza de las víctimas», al tiempo que abunda en que «los abusos rara vez son cometidos por extraños» porque «se basan en una relación de poder que requiere cierta confianza». Es más, añade, «en la mayoría de los casos, quienes abusan son personas conocidas, cercanas en distinto grado».

Respecto a las víctimas, el proyecto niega categóricamente que los abusos sexuales a menores sean poco frecuentes o afecten solo a las niñas. «El abuso sexual infantil es un problema silenciado que hay que visibilizar», remarca, poniendo el foco en que no es fácil «de detectar ni de revelar», pues «el secreto es el arma con la que chantajea quien abusa», y en que siempre «debe ponerse en conocimiento de las autoridades».

En este sentido, en el vídeo también se señala que el abuso es «un problema global que afecta a todas las generaciones y a todos los contextos económicos y sociales», muchas veces en el ámbito intrafamiliar, y que «la sociedad debe oponerse activamente».

El Defensor del Pueblo nombra entre otros a Miguel García-Baró, coordinador del Proyecto Repara, y a Olga Belmonte, colaboradora del mismo, componentes de la comisión que asesorará en la investigación sobre los abusos sexuales en el seno de la Iglesia que le ha encargado el Congreso de los Diputados.

Formada por diecisiete expertos externos con experiencia atención a víctimas, en el ámbito académico y jurídico y tres representantes de la propia institución, centrará su labor en la elaboración de un informe que ilumine la dimensión real del problema de los abusos en la Iglesia y su encubrimiento a partir de la valoración y análisis de los testimonios recogidos.

El 9 junio se celebró en Madrid las VI conversaciones PPC, organizadas por la editorial y el Instituto Superior de Pastoral, bajo el tema: “Nunca más”.

Justicia restaurativa para el pasado, escucha y apertura para los abusos en el presente y apuntalar la prevención de cara al futuro. Esta es la propuesta de Hans Zollner, SJ, Comisión Pontificia para la Protección de Menores.

Lidia Troya, responsable de primera acogida y coordinadora de atención, dio voz a las víctimas y subraya que la víctima del abuso debe ser siempre el punto de partida.

En estos dos años de rodaje el equipo de Repara ha ido aprendiendo que la clave es creer a las víctimas, dejándolas que expresen su dolor, respetando sus tiempos, acompañándolas.

El abuso no se va a olvidar nunca, pero si se puede resignificar e integrar en la propia vida.

José Luis Segovia, Vicario para el Desarrollo Humano Integral y la Innovación, puso el foco en que solo afrontando los casos que aparecen dentro de la iglesia, se puede pedir a la sociedad que aborde

Cardenal Osoro abogó por abrir una honda reflexión para transformar la sociedad y lanzó una nueva propuesta llamada Transforma. https://www.youtube.com/watch?v=PXFtMJtoS_8

El 23 de abril tuvo lugar el encuentro presencial del ultimo curso de REPARA sobre prevención de Abusos.

Nos juntamos en los locales del Centro de Estudios Sociales de Caritas Madrid, en la calle Santa Hortensia, 5.

En el encuentro participamos unas 30 personas animadas por Rosana Hernández y Luis Aranguren, tutores del curso, que nos ayudaron a reflexionar sobre el abuso de poder como eje de todo abuso y nos animaron en la etapa final del curso.

Participamos en un taller práctico impartido por Lidia Troya y Valentín Rodil sobre La atención y el acompañamiento a las personas que han sufrido abusos.

Y finalmente, Julián Ríos nos invitó a un coloquio sobre Justicia restaurativa.

Gracias por seguir trabajando por una cultura del encuentro, la educación y los valores frente al abuso y el descarte.

¡Os esperamos en los próximos cursos!!!

«La denuncia ayuda», «un solo de caso de abusos ya son demasiados», «el dolor de las víctimas no prescribe»… Estos son algunos de los recordatorios que lanza el Proyecto Repara en un vídeo hecho público este lunes, 14 de febrero, para desmentir falsas creencias sobre los abusos y sus consecuencias.

Apenas tres semanas después de informar de que en 2021 atendió a 103 víctimas y mantuvo su apuesta por la formación, el proyecto del Arzobispado de Madrid recoge algunas de las afirmaciones más escuchadas al abordar el drama de los abusos y las confronta con lo que su equipo detecta en el día a día. «Los prejuicios de la sociedad y la estigmatización de las víctimas obstaculizan las actuaciones que son necesarias y urgentes –subraya–. Para dejar atrás las falsas creencias se requiere una información veraz, comunicación y transparencia».

«En la Iglesia, más grave y más escandaloso»

A aquellos que sostienen que la denuncia daña a la Iglesia, Repara les recuerda que, «en realidad, las denuncias por posibles abusos ayudan a afrontar y prevenir que se produzcan este tipo de situaciones», y lamenta que «lo que realmente le perjudica es el silenciamiento y la desconfianza respecto de las víctimas». «La denuncia ayuda», asevera.

Además, frente a quienes defienden que en la actualidad ya no hay casos de abusos en la Iglesia, reconoce que el hecho de «que no haya denuncias no significa que no haya casos» y remarca que «los casos del pasado son casos del presente, sobre todo cuando la herida de las víctima sigue abierta y aunque quien abusó haya fallecido». «Es necesario denunciar los posibles casos de abusos», abunda.

El proyecto de la diócesis de Madrid rehúye de las justificaciones de que los abusos se dan en otros entornos y de que en la Iglesia «el porcentaje es mínimo». Según detalla, es cierto que «los abusos se producen mayoritariamente en el seno familiar», pero «no exclusivamente», y «cuando se dan en la Iglesia es todavía más grave y más escandaloso porque contrasta con su autoridad moral y su credibilidad ética». «Un único caso de abusos ya son demasiados», añade, aludiendo a varios pronunciamientos del Papa y del propio arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro.

«No creer a las víctimas implica doble dolor»

Fruto del trabajo diario con víctimas, Repara desmiente que estas busquen dañar a la Iglesia y destaca que lo que necesitan es «sanar sus heridas», tan profundas que muchas veces «incluso se resisten a dar el nombre de quien abusó de ellas» o no se atreven a «nombrar lo que han sufrido» hasta «30 o 40 años después». «El paso del tiempo no cura las heridas. El dolor no prescribe», insiste.

En esta línea, asegura que no hay denuncias falsas, sino que «son fundadas» porque «quien se declara víctima de abuso y denuncia tiene poco que ganar y mucho que perder». Y muestra especial preocupación por «el dolor» que se causa al no creer a menores, que ciertamente «pocas veces inventan historias relacionadas con su intimidad» y que «no pueden fantasear detalles de una actividad sexual cuyo conocimiento es absolutamente inapropiado para su edad». «No creer a las víctimas –prosigue– implica doble dolor».

Precisamente en relación con la edad de las víctimas, el proyecto incide en que «no se pueden descargar en el niño conductas seductoras con fines sexuales ni hablar de consentimiento», al tiempo que advierte de que «no hay edad mínima ni máxima para las víctimas» porque «en una relación asimétrica basada en el abuso de poder, y que acaba en abuso sexual, no hay consentimiento», dado que «la libertad de la víctima ha quedado comprometida por el tipo de relación que tiene con quien abusa de ella».

«En el abuso se vulnera la dignidad de la víctima –enfatiza Repara en otro punto–. La vulnerabilidad no es algo que tiene la víctima, como si se tratase de un defecto, sino algo que provoca quien abusa. Es la relación de abuso la que conduce a la persona a una situación de vulnerabilidad».

Infomadrid

Durante el año 2021, el Proyecto Repara del Arzobispado de Madrid atendió a 72 víctimas directas de abusos (víctimas de primer orden), así como a 31 familiares de estas (víctimas de segundo orden).

Además, a lo largo del año Repara acompañó, de modo terapéutico, a cinco personas agresoras o victimarios, y efectuó más de 80 intervenciones puntuales o asesoramientos, sobre todo a través del teléfono y del email.

A todas estas personas se les ofrecieron más de 700 sesiones gratuitas de atención psicológica y escucha, frente a las 400 de 2020. A la terapia individual, además, se le unieron también los Grupos de Ayuda Mutua. Y también creció la demanda de asesoramiento canónico y jurídico.

 

TOTAL

ABUSOS SEXUALES

ABUSOS DE AUTORIDAD

Menores
en la actualidad

Adultos en el momento de denuncia y menores cuando se produjo el abuso

Adultos en el momento de la denuncia y del abuso

Intrafamiliar

34

8

23

3

No se atienden

Particulares

5

0

2

3

No se atienden

Vida consagrada

24

0

4

3

17

Diocesano

Madrid
4

Madrid
0

Madrid
0

Madrid
2

Madrid
2

Otras
1

Otras
0

Otras
1

Otras
0

Otras
0

Movimientos y realidades eclesiales

4

0

0

0

4

TOTAL

72

8

30

11

23

 

Como se puede ver en la tabla:

  • De los 72 posibles casos de abuso llegados a Repara, 34 se refieren al ámbito intrafamiliar; 5 a personas particulares sin vinculación familiar; 24 al ámbito de la vida consagrada; 4 a movimientos y realidades eclesiales; 4 a sacerdotes de la diócesis de Madrid, y 1 a sacerdotes de otras diócesis.
  • De los 72 casos, 49 hacen referencia a abusos sexuales en distintos ámbitos y los otros 23, a abusos de autoridad y de conciencia en el ámbito religioso o diocesano.
  • De los 49 casos de abusos sexuales, 34 se refieren al ámbito intrafamiliar, 5 a personas sin vinculación familiar, 7 al ámbito de la vida consagrada y 3 al diocesano (2 en Madrid y 1 en otra diócesis).
  • De los 49 de abusos sexuales, 8 afectan a menores en el momento de la denuncia, todos en el ámbito intrafamiliar.
  • Dentro del ámbito de la vida consagrada, 4 víctimas eran menores en el momento de los hechos y denunciaron ya siendo adultas, mientras que otras 3 eran adultas también en el momento de los hechos.
  • De los 2 casos de abusos sexuales comunicados a Repara en relación a sacerdotes diocesanos de Madrid, ambas víctimas eran adultas.
  • Desde Repara solo se atienden abusos de autoridad vinculados de una forma u otra a la Iglesia. Las 23 víctimas eran adultas y los casos se produjeron en la vida consagrada (17 casos), en movimientos y otras realidades eclesiales (4 casos) y en el ámbito diocesano de Madrid (2 casos).
  • De las 72 víctimas directas, 11 son hombres, frente a 61 mujeres. De las 31 víctimas de segundo orden, 10 son hombres, frente a 21 mujeres.
  • La atención a víctimas de segundo orden se triplicó respecto al año anterior.

Otros posibles casos

En paralelo al trabajo que se realiza desde la puesta en marcha del proyecto, a finales de 2021 la Conferencia Episcopal Española hizo llegar a Repara información sobre varios posibles casos de abuso recopilados por el diario El País en un informe enviado a Roma. En estos momentos se está contrastando la información existente, se está investigando cada situación conforme a los protocolos establecidos y, llegado el momento, se incorporarán a las cifras facilitadas.

En este sentido, Repara recuerda que sus puertas están abiertas a cualquier víctima. Pueden contactar a través del correo atencionrepara@archimadrid.es o el teléfono 618 30 46 66 (llamadas, contestador y WhatsApp). Más información en repara.archimadrid.es.

Formación y prevención

Igual que en 2020, además de la atención, el Proyecto Repara siguió trabajando en la prevención de posibles casos y en la formación. Entre otros, se dieron sesiones de formación y trabajo presenciales por las ocho vicarías –a cerca de 600 sacerdotes y 200 agentes de pastoral–; se ofrecieron dos cursos online a través de la Escuela Diocesana de Evangelizadores –con la participación de 75 alumnos, la mayoría agentes de pastoral –, y hubo sesiones específicas para los equipos directivos de los colegios diocesanos y los alumnos del Seminario Conciliar.

En esta línea, el Proyecto Repara mantiene un contacto creciente con las vicarías, algunas parroquias y órdenes religiosas que requieren información al respecto. Además, en 2020 elaboró un vídeo explicativo y editó el libro Por una cultura del encuentro, con una tirada de más de 8.000 ejemplares, que se ha enviado a todas las parroquias de la diócesis y a los colegios diocesanos y concertados.

La idea de 2022, aparte de mantener estas iniciativas y la participación de miembros de Repara en distintas jornadas sobre abusos, es organizar un congreso diocesano de profundización en este tema, con la puesta en común de buenas prácticas desde la mirada de las víctimas.

Infomadrid

El Proyecto Repara ha elaborado un vídeo, destinado a parroquias y otras entidades vinculadas a la archidiócesis de Madrid, en el que desgrana algunas claves de actuación ante un caso de abuso.

Al conocer cualquier posible situación de este tipo, según explica, hay que «comunicar lo sucedido al canal diocesano de denuncia», tanto a través de la web repara.archimadrid.es como a través del móvil 618 30 46 66 o del correo electrónico atencionrepara@archimadrid.es.

Desde el primer momento, «se debe prestar atención inicial inmediata a la persona que ha denunciado o ha sufrido abusos». «La atención a la persona que ha sufrido abusos y a su entorno siempre se efectuará desde la escucha empática y sin juicios», asevera Repara. Además, si hay lesiones que requieren atención médica, se llamará al 112 y se avisará a la familia; mientras que, si la víctima es un menor, se pondrá en conocimiento del Ministerio Fiscal y, si no fuera posible, de la Policía Nacional o la Guardia Civil.

En todo caso, prosigue el vídeo, «debe abrirse una investigación interna», procurando «respetar la voluntad de quien ha sufrido los abusos» y también «el derecho a la presunción de inocencia de la persona acusada».

En paralelo, «se ha de continuar con las medidas de atención, acompañamiento, tratamiento y asesoramiento a la persona que ha sufrido los abusos» y, «si así lo desea, se atenderá también a quien presuntamente ha cometido los mismos». Cuando la persona acusada es un religioso o sacerdote hay que informar a su superior eclesiástico; cuando se trata de una persona no consagrada que trabaja en la entidad, se procederá a la apertura de un expediente disciplinario y el Arzobispado aplicará las medidas cautelares oportunas, y cuando es voluntaria en cualquier actividad habrá que separarla del servicio. Si la persona acusada ha fallecido o el delito ha prescrito, igualmente se atenderá a las personas que han sufrido estos abusos.

Si se cree conveniente, agrega Repara, podrá crearse «un comité de crisis, con un portavoz que transmita las informaciones oportunas de acuerdo con los criterios de transparencia, celeridad y veracidad». También «se dará cuenta a las partes de las medidas adoptadas» y «se activará un plan de actuación pastoral en el entorno afectado». Y, por último, «es importante evaluar la aplicación del protocolo».

Sello Repara

En el vídeo se detalla que las parroquias y entidades interesadas en obtener el Sello Repara deberán acoger «el protocolo de actuación con el documento de responsabilidad personal firmado por el párroco»; que al menos dos de sus agentes de pastoral deberán realizar el curso de atención y prevención de abusos de la Escuela de Evangelizadores; que tendrá que haber un «compromiso de formación permanente y sensibilización de todos los agentes de pastoral de la comunidad parroquial», y que aquellos que trabajen con menores presentarán, como ya se viene haciendo, el certificado negativo de delitos sexuales.

 

El Proyecto Repara ha puesto en marcha una nueva edición del curso de formación online sobre atención y prevención de abusos, que se impartirá a través de la Escuela Diocesana de Evangelizadores y que, de acuerdo con sus impulsores, «ofrece herramientas para dar una primera respuesta adecuada a las personas que han sufrido abusos y para crear relaciones que eviten la existencia de nuevas formas de abuso en las instituciones».

El curso, para el que no se necesitan conocimientos previos, está orientado a agentes de pastoral y demás miembros con responsabilidades de las parroquias; profesores y tutores de colegios, especialmente los allegados a la Iglesia católica; personal de asociaciones y otros movimientos diocesanos; miembros de órdenes religiosas, y cualquier persona o colectivo que comprenda la necesidad de esta formación.

Con una duración de 45 horas a lo largo de dos meses y la realización de un proyecto final, las próximas convocatorias arrancarán el 19 de octubre de 2021 (25 plazas ya agotadas) y el 1 de marzo de 2022 (todavía hay plazas). El coste es de 60 euros, que serán sufragados por el Arzobispado en el caso de tratarse de miembros de instituciones diocesanas, agentes de pastoral, sacerdotes o miembros de la vida consagrada de la diócesis.

Las inscripciones deben realizarse a través del correo inforepara@archimadrid.es. Para más información sobre el curso, puede descargarse este folleto.